Vuelta al cole

Disculpad mi ausencia. Estaba siendo feliz. Pero el temido día de la vuelta al cole ha llegado. Es mañana, 16 de agosto, después de 3 semanas sin madrugar, mirando el reloj una vez cada dos horas, con playa y olor a humedad salada, de jajas, con gente querida y sandalias y faldas, con sonrisa de loca y moreno de Tina Turner… Mañana es 16 de agosto. Todavía me quedan unas 14 horas y la fase “ira y llantos” llegará hoy sobre las 20:00 h. Hasta entonces, la fase es otra: alternativas.

La premisa es: ¿trabajo para realizarme como ser humano? ¿para socializar y fortalecer mi dignidad? ¿trabajo porque quiero sentirme útil en un mundo que construye unido?. Incorrecto. Trabajo por la pasta. Volvamos pues a las alternativas.

  1. Braguetazo. 
    1. Pros: todos.
    2. Contras: ninguno. Socialmente se acepta (de forma incorrecta) que el “braguetazo pasivo” (entiéndase como que una vez dado, se dedica uno a la noble actividad de la nada) anula intelectualmente al promotor. ¿Votos a favor? No el mío, desde luego. Se puede viajar y… a mí sólo me daría por ahí, pero también servirían cursos de macramé o de teatro de marionetas. El tiempo es un bien muy preciado que puedes valorar también mientras ves el lanzamiento de martillo durante dos horas en las olimpiadas sin que eso signifique ser mejor ni peor que nadie.
    3. Plan de acción: El público objetivo, una vez más, es fundamental. Pero ¿dónde están, quiénes son, qué hacen, cómo acceder a ellos? Ni la más remota. Estoy buscando CEO´s en Linkedin y me salen más CEO´s que seres humanos habitan la tierra. (Nota mental: soy la única toliga que ha puesto toda la verdad en Linkedin. Cambiar eso). Continúo con esta línea de investigación mientras barajo más alternativas.
  2. Emprender.
    1. Pros: puedes petarlo en dos años y vender.
    2. Contras: se dice, se rumorea, que no es tan sencillo.
    3. Plan de acción: el término emprendedor es difuso. Ahora mismo se considera emprendedor a todo aquel que haga una app, pero no al que monta una floristería en su barrio. Sí lo es si la floristería tiene servicio a domicilio y puedes pedir tu geranio en una app que haga un marketing muy loco. Para que haya emprendimiento, por lo tanto, tiene que haber app. Bien. Y ahora viene lo de tener la idea. LA IDEA. ¿Una app para pedir que un tío venga a buscarte al aeropuerto cuando vuelves de viaje y te abrace? ¿Una app que te consuele en tu día anterior a la vuelta al cole? ¿Una app que te de ideas sobre apps con las que emprender porque buscas alternativas a tu día a día? ¿Una app para pedir que un tío venga a abrazarte a las 12 a.m. de tu primer día de trabajo mientras lloras?. Estoy demasiado tocada por mi situación actual como para pensar claramente. Más alternativas.
  3. Delinquir.
    1. Pros: tenemos varios ejemplos públicos de que puede ir muy bien.
    2. Contras: hay una competencia brutal. Bastante más que en el emprendimiento.
    3. Plan de acción: el robo bis a bis me da cierto pudor. Parece algo personal. Mucho mejor el robo generalizado. Para afiliarse a un partido político basta con hacerlo por Internet, pero necesitas el aval de dos afiliados. Para todo hay que tener contactos en esta vida… y yo no los tengo. ¿Hay más alternativas?.
  4. Loterías y apuestas del Estado. Azar. Ruleta rusa (avanza la tarde y la desesperación aprieta).
    1. Pros: inmediatez.
    2. Contras: estadística en general. Cierto reparo a la muerte en el último caso.
    3. Plan de acción: mañana, a más tardar, caen Euromillones, Primitiva, Bonoloto y apuestas hípicas.
  5. Afrontarlo con dignidad.
    1. Pros: es lo sensato, maduro, más inteligente.
    2. Contras: nooooooo quierooooooo!!! mamáááá!!! socorroooooo!!!! nooooo quierooooo!!!
    3. Plan de acción: escribir un post, recibir apoyos (espero, y los pido, por favor), y seguir viendo el lanzamiento de martillo bloqueando pensamientos negativos, forzándome al despiste y centrándome en que… ¡¡joder con la polaca!! ¡¡más de 80 metros!! ¡¡qué jabata!!.

A los que estéis en mi situación: ánimo y contad conmigo para cualquiera de estos planes.

A los que os vais ahora de vacaciones: ahí os pique una medusa y se os olvide poneros crema en los empeines.

Os mantendré informados si alguno de los cauces abiertos dan fruto.

Mañana, estéis donde estéis, si ponéis atención al despuntar el alba podréis oír un grito grave y ahogado, desesperado, que nace en las entrañas de Chamberí y que queriendo cagarse en el capitalismo, preguntarse dónde conocer a José Luis Moreno, frustándose y regocijándose en la incapacidad del dolor y la impotencia, sólo acierta a decir: “¡¡¡so-co-rroooooo!!!”.

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Trucos prácticos para superar el síndrome postvacacional

Nunca he entendido a los blogueros y su manía de hacer un parrafito previo aclarando de qué va a ir su post cuando el título no deja lugar a duda. ¿Tendría que empezar diciendo…

Tras esos días de merecido asueto, disfrutando del reposo estival, la playita, la familia, los viajes que has planeado durante tiempo y…?

Buff. Mira: se te han acabado las vacaciones. Tienes dos opciones: o lloras (opción nada desdeñable) o buscas la forma de hacerlo más llevadero. ¿Cómo?

Llévate a tu madre/abuela/padre/novio/animaldecompañía (“madre” de ahora en adelante) al curro. En las guarderías lo hacen. “Periodo de adaptación” lo llaman. Vas una o dos horitas y dejas a tu “madre” en la puerta. Le dices a tu jefe que si ve que estás llorando demasiado te saque y le abrazas. Cuando estés más calmado vuelves a entrar.

Quítate el fondo de pantalla del móvil que te has puesto este verano. Ese de la playa Cancún o Torrevieja. Lo contrario sería hacerte daño.

Noplaya

Piensa que peor lo tiene Amancio Ortega, que ha visto cómo en una semana se le iban de la Forbes Botín y Álvarez y conoce la regla del 3. Debe estar metido entre sus sábanas del Zara Home rezando todo lo que se sabe.

– Ponte a Amancio de fondo de pantalla.

Renueva tu lista de canciones del mp3, Spotify o lo que utilices. Nada de Enrique Iglesias. Ponte canciones de antaño, que lo más moderno sea de Los Brincos. Eso te recordará que otros han pasado a lo largo de la historia por ese trance y lo han superado.

– Tus compañeros de trabajo te preguntarán “¿Qué tal tus vacaciones?“. Lo hacen sin mala intención. ¡Pero no contestes! ¡No te explayes! Tú limítate a sonreír y decir: “bien, ya queda menos para las próximas“. Y que no se te ocurra sumar un “¿y las tuyas?”, porque eso hará que te las cuenten. Probablemente hayan estado en Tailandia. El 90% de los compañeros de curro en 2014 han ido a Tailandia. Si te lo cuentan te dará envidia y bajona por partes iguales. Recuerda: la clave; “bien, ya queda menos para las próximas” y seguir andando y forzando una sonrisa hacia tu pupitre.

– Si lo de Amancio no te consuela, piensa en el periodista  de El País que llevaba tres días indagando para publicar hoy el “Árbol genelógico de los Botín“. Que ha ido a poner esta mañana en la mesa de su jefe todo el tocho al grito de “¡¡lo tengo!!” y ha obtenido por respuesta un: “muy bien… pero acaba de morir el de El Corte Inglés. Ponte con los Álvarez…”

Busca en la desgracia de otros una oportunidad. Como el cachondo que ha inventado la clase de “Cuerpo y mente” en los gimnasios para aprovechar el filón de las depresiones de septiembre. Una amiga se ha apuntado. Dice que no sabe bien de qué va. El profesor seguro que tampoco. Pero la matrícula a ver quién se la quita.

¡Ánimo! ¡Sé fuerte! ¡Y empieza a preparar ya las vacaciones del año que viene! Cada mail que mandes te quedará uno menos para el verano de 2015. ¡A por ellos!