Los lunes y Martina

No puedo evitarlo. Desde que salió este anuncio no hay lunes en que no me acuerde de Martina. Para ser concretos, mientras me ducho. Hago el cálculo una y otra vez. Abro la mampara muerta de frío porque la calefacción central por las noches está apagada. Se suma el frío de la tristeza interior que supone el lunes de por sí. Abro el grifo y empiezo: “10 años. 378 madrugones”. Me mojo la cabeza. 10 años son 3652 días. Cojo el champú. Martina ha madrugado en los 10 últimos años 378 veces. (“378 madrugones”, dice Olay). Dedos índices sobre las sienes. ¿Quién ha inventado el champú mentolado? ¡Es como echarse vicks vaporub en la cabeza! ¡duele!. Hago cálculos… 378 días supone un 10% de los 3652 días en que Martina ha mantenido su cutis impoluto. Aclarar. Algo más del 10%, seamos exactos. Gel y esponja. ¡No! ¡más que exactos! ¡seamos generosos! Digamos que la buena de Martina ha madrugado 3 días al mes durante sus 10 últimos años de, cutáneamente intachable, vida. 3 días al mes… Martina madruga 3 días al mes… Y a Olay le parece reseñable que alguien madrugue 3 días al mes. Aclarar. Supongo que en la entrevista previa al guión de ese anuncio le preguntaron:
– Martina, cutis de querubín, dinos: ¿qué has hecho en estos últimos diez años?
– Pues he tenido un hijo, que ha tenido sus rabietillas y eso, pero vamos, como todos los críos, he celebrado 10 cumpleaños…
– Sí, claro, pero algo, así, no sé, por lo que hayas sufrido.
(segunda ronda de champú)
– He madrugado 378 veces
– ¿378, Martina? ¡Dios mío! ¡tú eres una intrépida!
Por lo que deduzco que los guionistas de los anuncios de Olay madrugarán menos de 3 días al mes. ¡3 días al mes!
Me sigo lavando el pelo. Sigo reflexionando. Pero Martina, ¿quién lleva a ese niño al cole? ¿tú no se supone que viajas mucho? ¿consigues que todos tus aviones salgan por la tarde? ¡Porque yo con Ryanair sólo los encuentro a las 6 de la mañana! Aclarar. Claro, que si tienes pasta no viajas con Ryanair. ¡3 días al mes! Y ahí seguirá ella, con una tez perfectamente hidratada y roncando la muy… Acondicionador. Cuando yo lleve una hora currando y dos horas y media despierta, ¿tendrá a bien despertarse Martina?. Llego tarde, no hay tiempo para dejar al acondicionador actuar. Martina lo hará por mí. Aclaro. Me quedan 4 madrugones más y será sábado. Abro mampara, frío, cojo toallas. Quizá el sábado Martina tenga uno de sus tres madrugones mensuales y yo pueda dormir mientras ella sufre. Pero voy a mi cuarto. Veo la cama, y vuelvo a ser consciente de que Martina seguirá roncando la muy…
Algún día saldré en un anuncio diciendo: “10 años. 3652 duchas. 522 de ellas, pensando en Martina”.

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Un comentario en “Los lunes y Martina

  1. jejejeje muy bueno!!!!! 🙂
    Yo tengo la suerte de ser una ‘Martina’. Tengo la piel impecable y madrugo cuando quiero, no porque me lo impongan!! Ahora habré quedado de petulante pero es que tengo el mejor negocio del mundo!!!
    Si tú también quieres ser una ‘Martina’ y cambiar tu vida… escríbeme info@martafrutos.es

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